Falso Croup

El croup no es una enfermedad única, sino un conjunto de afecciones, en las cuales la inflamación de la vía aérea superior (especialmente la laringe) produce una tos perruna o de foca.
La mayoría de los casos de croup son el resultado de una infección viral, y menos frecuentemente el croup puede ser causado por una bacteria o una reacción alérgica. Los virus que más comúnmente provocan el croup son el virus de la parainfluenza 1,2 y 3 (responsables de la mayoría de los casos), el adenovirus, el virus sincicial respiratorio, la influenza o gripe (este es el virus que produce los cuadros de mayor severidad, mayor número de hospitalizaciones, mayor frecuencia de otitis media y neumonía por lo que se recomienda vacunar contra la gripe a los mayores de 6 meses antes del comienzo del invierno)



El croup suele presentarse entre los 3 meses y los 5 años de edad y tiene mayor incidencia durante los meses de invierno y al comienzo de la primavera. Los niños menores de 2 años, sobretodo aquellos que no recibieron leche materna, suelen tener los cuadros más severos. Es muy común que el croup empeore de noche, y suele durar de 5 a 6 días pero las primeras dos noches son las peores.

La zona más inflamada suele estar debajo de la glotis, donde se encuentran las cuerdas vocales, por lo que es muy común que exista disfonía. Por este motivo el croup suele llamarse también laringitis subglótica.

Antes de la aparición de la vacuna contra la difteria, el croup diftérico era el más frecuente. La difteria es una enfermedad bacteriana muy grave y con un alto índice de mortalidad, por lo que se reservaba el término de falso croup para los cuadros virales más leves.

Gracias a la administración masiva y obligatoria de la vacuna contra la difteria (incluida en las vacunas triple, cuádruple, quíntuple o séxtuple) a los 2,4,6 y 18 meses y a los 6 y 16 años, este cuadro prácticamente ha desaparecido, convirtiéndose entonces el croup viral (antiguamente llamado falso croup)en el diagnóstico más frecuente.

La mayoría de los casos de croup viral son leves y pueden tratarse en el hogar, siendo extremadamente raro que un crup viral llegue a ser grave y ponga en peligro la vida del niño.

El croup espasmódico se diferencia del viral en que no presenta síntomas de infección: no hay fiebre ni ganglios inflamados y no existe el antecedente de un contagio. Es usual que la tos comience a la noche de manera repentina, y suele repetirse tres a cuatro veces por año. Ante un primer episodio de croup espasmódico, puede ser difícil diferenciarlo de una laringitis viral, pero con la repetición de los síntomas a las pocas semanas, el diagnóstico es más sencillo. Suele presentar desencadenantes emocionales o alérgicos.

El croup alérgico está producido por la reacción alérgica desencadenada por la ingestión de algún alimento o medicamento o por la picadura de un insecto, en un niño con antecedentes personales o familiares de alergia. Este cuadro puede llegar a ser grave, por lo que requiere atención médica de urgencia.



Síntomas y Signos

El croup se caracteriza por una tos perruna o de foca, fuerte, habitualmente dolorosa que suele empeorar con los cambios de posición, sobre todo al acostarse.

Durante el período de incubación del croup viral, el niño presenta los síntomas de un resfrío, como rinorrea (secreción nasal) y fiebre de baja intensidad (hasta 38º5), que cede fácilmente con los antitérmicos. A medida que las vías respiratorias superiores (tráquea y laringe) se inflaman, el niño puede ponerse ronco y tener una tos áspera y perruna.

En los casos más severos de inflamación laringea, suele aparecer un sonido agudo (“estridor”)

Los síntomas de croup suelen empeorar a la noche, cuando el niño llora o se asusta.



Contagio

El croup es epidémico durante el invierno y al comienzo de la primavera. Este no es el único cuadro producido por los virus responsables, por lo que un niño con resfrío puede contagiar un croup, y el niño que está sufriendo croup puede contagiar al hermano menor un cuadro de bronquiolitis.



Diagnóstico

Para diagnosticar un cuadro de croup basta con escuchar la tos característica. Aquellos niños que habitualmente sufran broncoespasmo ante cuadros virales, deben ser cuidadosamente examinados para recibir medicación broncodilatadora en caso de requerirla.



Tratamiento

Los casos leves de croup viral no precisan más tratamiento que humidificar la vía aérea mediante nebulizaciones o vapor.

La mayoría de los pacientes con croup atendidos en los sistemas de urgencia, guardias y por médicos a domicilio reciben corticoides sistémicos (vía oral o inyectable) Está demostrado que los cuadros leves y moderados no mejoran con corticoides sistémicos. Inclusive pueden empeorar, ya que los corticoides disminuyen las defensas, por lo que el paciente se encuentra más vulnerable a sufrir un agravamiento o una sobreinfección bacteriana.

Trabajos de investigación recientes han demostrado que los corticoides inhalados (por aerocámara) son capaces de disminuir la intensidad de la tos y acelerar la curación del proceso, aunque es cuestionable su uso en los cuadros leves y moderados ya que se trata de una enfermedad de corta duración y con una incidencia muy baja de complicaciones.

Muchos de los síntomas pueden aliviarse respirando aire húmedo. Se puede abrir la ducha de agua caliente para saturar de vapor el baño y que el niño respire ese vapor durante algunos minutos. Como el llanto empeora la tos, si logramos tranquilizar y distraer al niño, la tos disminuirá.

Muchas veces, la simple exposición del paciente a la inhalación de aire frío y húmedo hará que el ataque de tos se interrumpa, ya que el frío desinflama a la laringe inflamada (como si colocáramos hielo sobre un chichón). Los padres de niños que sufren de laringitis espasmódica a repetición, suelen hacer respirar aire del freezer al niño cuando comienza con la tos típica de este cuadro. El mismo efecto puede lograse dando de beber líquidos fríos. El frío puede cortar una crisis de tos, pero no es bueno para la faringe ni para los pulmones, por lo que es recomendable no utilizarlo más de tres a cuatro veces por día e intercalarlo con baños de vapor.

Aún en ausencia de fiebre, la administración de ibuprofeno o dipirona como analgésico y antiinflamatorio, puede aliviar los síntomas.

En las salas de emergencia y guardias pediátricas se suele utilizar la epinefrina o adrenalina en nebulización ya que produce un rápido mejoramiento de los síntomas. Esta medicación puede producir un cuadro importante de taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca), llegando en algunos casos a dar arritmias cardíacas, por lo que solamente puede ser utilizado bajo estricto control médico y una monitorización cardíaca permanente. La epinefrina más efectiva es la racémica, que lamentablemente no se consigue en nuestro país.



Prevención

Se recomienda lavarse las manos antes y después de atender a un paciente que se encuentre sufriendo cualquier enfermedad respiratoria, para prevenir el contagio, además de evitar el contacto cercano con personas que tengan infecciones respiratorias.

Las vacunas contra la difteria, la Haemophilus influenzae (Hib), la gripe y el sarampión protegen a los niños de algunas de las más peligrosas formas de croup.


Fuente: Pediatriadefamilia.com


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