El sueño infantil, mitos y realidades

Preguntas y respuestas...


¿Cuanto tienen que dormir los niños?


Echa un vistazo a esta tabla, es una guía general, cada bebé es diferente, por supuesto, pero todos necesitan más o menos estas horas de sueño.





Edad
Nº de siestas
Duración siestas (horas)
Horas de sueño nocturno*
Total horas sueño






1 mes
3
6-7
8-10
15-16




3 meses
3
5-6
10-11
15






6 meses
2
3-4
10-11
14-15






9 meses
2
2-4
11-12
14






12 meses
1-2
2-3
11-12
13-14






2 años
1
1-2
11-12
13






3 años
1
1-2
11
12




4 años
0
0
11
11-12






5 años
0
0
11
11




*(las horas de sueño nocturno no son de “un tirón”) Estos valores son estimativos, pueden variar entre una y dos horas arriba y abajo.


(Fuente : Felices Sueños, Elizabeth Pantley , Ed. Mc Graw Hil)l






¿Cómo es el sueño de los bebés?


Se sabe que los esquemas de sueño se empiezan a formar antes del nacimiento. La fase REM o sueño activo es la primera en formarse y ya se detecta en fetos de 6 o 7 meses de gestación, y la no-REM o sueño tranquilo no se detecta en los fetos hasta el 7º o 8º mes de gestación y en una proporción muy baja en comparación con la anterior, proporción que se mantendrá durante algunos meses más.




Es decir, en el momento de nacer, las etapas de sueño ya están establecidas (REM y no-REM), pero presentan diferencias con las de un niño mayor y con la de los adultos.




En el primer estadio de evolución del sueño de los niños, predomina el sueño activo (REM) , ya que se ha demostrado que el sueño tranquilo (no-REM) requiere una mayor madurez cerebral.




Se ha encontrado que el sueño activo está relacionado en el desarrollo del feto y del bebé, en este estado el cerebro recibe estímulos, estos impulsos atraviesan los nervios usados por los sentidos (oído, tacto, olor, gusto y vista) y se sospecha que más adelante el cerebro incorpora estos estímulos al sueño (por eso en la fase REM se sueña). En el caso de los bebés estos estímulos ayudan a que el cerebro SE desarrolle. Esta necesaria maduración es imprescindible para la formación correcta de los centros cerebrales más importantes.




Por lo anteriormente expuesto se deduce que el sueño activo es el más importante para los bebés. Un recién nacido pasa el 50% de sueño en REM, proporción que mantendrá hasta los tres años que disminuirá hasta un 33%, para llegar finalmente a un 25% en la adolescencia y en la edad adulta.






En un recién nacido la fase de sueño activo (REM) se detecta fácilmente, ya que durante ella, el bebe presenta respiración irregular, se observa movimiento de sus ojos a través de los párpados, y a veces tienen movimientos musculares que parecen sonrisas. Cuando un bebé está en sueño tranquilo (no-REM) su respiración es pausada y más profunda, y su musculatura está relajada. Cada vez que se pasa de un estado REM a un no-REM se complementa un ciclo de sueño.








¿Es cierto que los bebés de 6 meses duermen toda la noche?


Los niños que se despiertan son algo más de la mitad. Tu hijo no es una excepción, en realidad su comportamiento forma parte de su evolución normal y tarde o temprano acabará pasando.


Un recién nacido tiene que aprender a diferenciar entre el día y la noche. Para ellos no es fácil. Al principio sus intervalos de vigilia y sueño se distribuyen por igual en el día y la noche. Este proceso puede durar entre uno y dos meses. A estas edades también se pueden presentar cólicos y molestias intestina que dificultan mucho el sueño de los pequeños.


*Alrededor de los 6 meses los bebés adquieren el resto de las fases del sueño (nacen solo con dos de las cuatro que poseemos) y aprender a dominarlas suele significar un incremento de los despertares nocturnos.


*A los 8 meses se inicia la etapa de la angustia de separación en la cual es frecuente que los despertares de los bebés se incrementen porque necesitan saber que su madre está cerca, que les va a atender y a cubrir sus necesidades.




A esto hay que sumarle que a estas edades empiezan a aparecer molestias como la erupción de los dientes, que molestan e impiden al bebé descansar adecuadamente.


Los hitos en el desarrollo psicomotriz como sentarse, gatear, caminar, etc. alteran a muchos bebés que quieren practicar estas nuevas habilidades día y noche.


*A partir del año y medio más o menos comienza la etapa de las pesadillas que no dejan dormir a los niños a gusto.


Y cualquier cambio en la vida cotidiana del bebé también interfiere en las noches: cuando la madre regresa al trabajo, un cambio en la canguro o en la guardería, el fin de la lactancia, el comienzo de la comida con sólidos, etc.


Y es que realmente los primeros años de la vida de un niño al estar llenos de cambios son muy estresantes para ellos, no solo para las madres y padres. Para mejorar las noches hay que buscar comprender las causas normales a sus alteraciones de sueño.


El objetivo de esta web es ayudarte a dar con estas causas y mejorar los estímulos externos para facilitar esta evolución.






¿Cuales pueden ser las causas de que los niños no concilien el sueño?


La primera causa de que los niños no duerman como no gustaría a sus madres y padres es biológica y natural. Los niños pequeños, sobre todo los bebés, están preparados para despertarse porque lo necesitan para sobrevivir. Es por ello que sus fases de sueño son diferentes de las de los adultos y en ellos predominan las fases de sueño ligero. Un bebé necesita despertarse para comer cada tres o cuatro horas, necesita alertar a su cuidador de que tiene frío o calor, de que está sucio, de que se siente mal, etc. Por eso es completamente normal y sano que un bebé recién nacido se despierte varias veces por la noche.


Ahora bien, como madres y padres la dificultad de conciliar el sueño de nuestros hijos y sus despertares nos resultan agotadores y terminan por pesarnos en nuestras actividades cotidianas.


Para ayudarnos existen algunas técnicas que nos ayudan primero a reducirlos y luego, a medida que crecen nuestros hijos (y su sueño madura) a anularlos.


Si nos centramos en los problemas de conciliación (ayudarle a dormir) nos encontramos con diferentes tipos de “problemas” (lo entrecomillo porque son problemas para nosotros como adultos, no para nuestros hijos).


1- Los bebés trasnochadores, esos que se duermen a horas muy tardías


2- Los bebés que odian la cuna y que en cuanto la sienten se despiertan. (En broma le llamamos el síndrome de la cuna con pinchos).


3- Y algunos padres también consideran un problema que niño o bebé necesite la presencia paterna o materna para conciliar el sueño.


En los dos primeros puntos, la principal causa que he observado es la falta de una rutina para ir a dormir, es decir, la presencia de ciertas actividades que tranquilicen al bebé y lo ayuden a entender que va siendo hora de pensar en dormir. Muchos padres excitan a sus hijos mediante el juego antes de ir a dormir logrando así posponer la hora de sueño ya que un niño cansado y excitado es más difícil de relajar. (Igual que nos pasa a los adultos).




En el tercer caso: la presencia de la madre o padre para conciliar el sueño, aunque muchos padres lo vivan como un problema, no lo es en absoluto. Es normal que los bebés y los niños requieran de la presencia paterna. Esto les brinda seguridad y afecto creando fuertes lazos de apego que resultan muy enriquecedores para el futuro y para la vida familiar.






¿Por qué le tengo que ayudar siempre a dormir y tardo una eternidad en lograrlo aunque veo que se cae de sueño?


Cada bebé es diferente, pero a la mayoría les va muy bien comenzar a dormir en el rango de 20.30-21.00, sobre esa franja horaria se ponen en funcionamiento una serie de mecanismos hormonales en nuestro cuerpo y en nuestro cerebro que inducen al sueño


Cuando los bebés son muy pequeños tienen horarios muy irregulares y con muchas horas de sueño diario (solo comen y duermen) y es normal que los pongamos a dormir a las 11, de la noche..., pero cuando se hacen un poquito más grandes (a partir de los 4 meses más o menos) cambian sus ritmos de vigilia-sueño y pasan más horas despiertos durante el día.




Por eso, al final de este (y si se le añade el agravante de no dormir bien las siestas), están tan cansados que les cuesta muchísimo dormirse y pueden mostrarse a la hora de dormir muy activos, nerviosos e incluso gruñones.





Mas preguntas y respuestas.. proximamente!

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